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Pon flores en tu mesa

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Pon flores en tu mesa

Las olemos, las admiramos en jardines, las colocamos en nuestros mejores jarrones, las hacemos compañeras en todas nuestras ceremonias, las exprimimos para llevar su esencia, las evocamos en la poesía, las inmortalizamos en el arte, y desde hace miles de años también… ¡nos las comemos!

La naturaleza ha puesto al servicio de nuestro paladar más de 300 variedades de flores comestibles que han acompañado la gastronomía histórica de todas las culturas. Hay numerosas recetas hindúes con flores, en la Grecia clásica se preparaban ambrosías a base de pétalos de Rosa, se dice que Carlo Magno adoraba la ensalada de flor de Malva y los chinos poseen una larga tradición de té de flores.

En México y en Italia la Flor de Calabacín es protagonista en tortitas, sopas y rellenos de muchos platos, y en Argelia y Túnez los pétalos de Rosa perfuman el cuscús y elaborados guisos de cordero.

Las flores reinan nuestros platos a diario en todo el globo, y aunque nos pueda parecer extraño las incluimos en nuestra dieta sin saberlo; la Alcachofa, la Coliflor, el Azafrán, el Clavo, todas son flores al servicio de nuestra mesa.

La buena noticia es que además de aportar alegría, color, fragancia, y un cierto toque de distinción a nuestros platos, recientes informes en China, corroborados en América del Sur, aseguran que las flores contienen grandes cantidades de nutrientes, son ricas en proteínas, grasas, almidones, aminoácidos, vitaminas A, B, C, E , K, PP, B12, y minerales.

Por ejemplo la flor del Mutuy, contiene además de 240 miligramos de calcio y vitamina A, un 20% de hierro en su composición.

Podemos contar con una amplia gama de colores y texturas que amenizarán nuestros platos de manera espectacular, y dejarán asombrados a los comensales de nuestra mesa tal como hacen los grandes cheffs en restaurantes de Alta cocina.

Desde las clásicas Rosas, Violetas o Caléndulas a las más originales como los Pensamientos, Claveles, Capuchinas o Crisantemos todas colorearán nuestra mesa proporcionando aroma y distinción a nuestras recetas.

El primer acercamiento al uso de flores puede ser realizar una deliciosa mezcla de mantequilla y flores de Trébol previamente machacadas con un mortero. Un aperitivo ideal para acompañar con pan negro.

Si queremos aromatizar caldos y bebidas o reinventar la tortilla francesa, bastará con usar Caléndulas de color naranja intenso y brillante. Aportarán a nuestros platos un sabor parecido al azafrán y un toque picante.

En una cena informal las Petunias de color blanco, rosa y estrelladas, serán perfectas para acompañar quesos o láminas de chocolate.

Sorprender con una ensalada diferente será posible si incorporamos Capuchinas de color exótico y sabor picante, o si mezclamos endibias con Violetas de sabor suave y delicado.

En los fogones nos será útil tener en cuenta que los guisos de pescado encuentran en la flor de Menta y el Jazmín una guarnición con estilo propio, y por su parte las carnes, aves y la caza combinarán a la perfección con la Lavanda.

El punto fuerte de estas aliadas de la naturaleza lo encontramos en la repostería. La tradición dulce aporta miles de recetas con el uso de pétalos.

De entre las más destacadas podemos apreciar las Violetas que se pueden consumir espolvoreadas con azúcar, caramelizadas, o en tartas, y las Rosas, las reinas del jardín.  Los pétalos de rosa se emplean en numerosas pastelerías para realizar tartas, sorbetes, helados, yogures, bombones, mermeladas e incluso rosas cristalizadas… Algo tan sencillo como dorar en la sartén pétalos de rosa y espolvorearlos con azúcar hasta que queden escarchados, será un éxito seguro para acompañar el café.

Atreverse a incluirlas en nuestros platos puede ser divertido y original, pero ¡cuidado!, hay que tomar algunas precauciones en su uso.

Como ocurre con las setas, es imprescindible saber escoger las flores que vamos a cocinar, pues si bien es cierto que existe un amplio abanico donde elegir, debemos saber que hay flores tóxicas, y que no todas las flores son aptas para el consumo.

En general sólo se deben consumir los pétalos y es imprescindible asegurar su procedencia. Conviene saber que las flores de floristería o las de un parque o jardín, no son aptas para el consumo pues contienen pesticidas y otros elementos que pueden ser nocivos para nuestra salud.

Sin embargo, no será difícil encontrar flores comestibles pues desde hace ya más de 15 años que se comercializan en España, en supermercados, en tiendas gourmet y mercados especializados.

Helado de pétalos de Rosa

 250 gr. pétalos de rosa
200 gr. Azúcar
1 naranja
100 gr. crema de leche espesa
1 vaina vainilla
400 gr. agua

Poner al fuego en un cazo el azúcar, vainilla y el agua. Llevar a ebullición y revolver sin parar hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Disponer los pétalos de rosa en un recipiente y echarles por encima el almíbar hirviendo. Dejarlo así, sin tapar, hasta que el conjunto se haya enfriado. Una vez frío, añadir el zumo de la naranja y reservar en la nevera. Para realizar el helado montar la crema de leche en nata, agregarlo a la mezcla y meter en el congelador hasta conseguir la textura deseada. Se puede decorar con unos pétalos por encima.

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